miércoles, 25 de julio de 2018

Carta a mi misma

Querida yo:

Te escribo esta carta en un momento en que te sentís genial, para que siempre puedas regresar a ella si volvés a sentirte mal. Una carta para recordarte lo maravillosa que sos.

En el fondo ambas sabemos que desde hace unos meses te sentís frustrada, sola, desmotivada. Ni tu carrera, ni tus amigos, ni el tener un trabajo (como en algún momento quisite) te llenan el vacío que tenés adentro.
¿Cómo puede ser que de repente no estés feliz si trabajaste tanto para eso? ¿Cómo puede ser que un solo aspecto de tu vida te oscurezca todos los demás?

No lo permitas.

No pierdas la esperanza de que las cosas van a ir de la manera que querés.
Confiá en el proceso. Puede ser lento y tedioso, pero en cada momento y con cada simple decisión estás avanzando y creciendo. Cada paso, por más que no parezca, por más que te equivoques, te juro que va hacia la dirección correcta y siempre estás progresando.
Sino, mirá para atrás y fijate todo lo que lograste en estos años. Cuántas cosas que no esperabas que te sucedieran, sucedieron y cuántos proyectos desarrollaste.

No olvides tus sueños, tus aspiraciones, no los dejes de lado. Perseguilos. Pedí.
Permitite abrir tu mente y dejar de trabarte sola. Nada es imposible para vos, nada es una locura, nada es mucho para vos. Lo que desees, vas a conseguirlo, y si lo pedís, lo escribís y lo relees una y otra vez, vas a permitir que las oportunidades necesarias se te presenten.

No te compares nunca más.
Que cada uno va evolucionando a un ritmo propio, y no por eso sos mejor o peor que nadie. Permitite disfrutar de cada proceso, de cada transición, de la manera que se te presente a vos.

No te amoldes a cómo la sociedad te dice que deberías actuar.
Qué deberías hacer, qué tipo de vida deberías querer, qué necesitas para ser feliz. Armá tu propio mundo, tomá las cosas que te gustan y te sonreír hasta con el vientre, y llevalas a cabo. Enfocate en tu concepto de felicidad para conocer tus necesidades y armar tu propia realidad.

No te estanques en pensamientos negativos.
Hay muchas cosas que quizá no estés pudiendo ver por toda esta oscuridad. Permitite llorar, permitite sentirte mal, pero no te quedes en esto. Salí, ocupa tu cabeza, y no en cosas triviales, como para patear tus problemas. Ocupala en cosas que te hagan feliz, que te llenen el alma. No te limites a lo que no puedas solucionar, abrite.

No te trates mal.
Tratate como a la niña que alguna vez fuiste, y que sigue estando adentro tuyo. Hablate con amor, acariciate, escuchate. Tratate con el mismo cuidado que tratarías a un ninitx. Tratate con el cuidado que te merecés.


No te conformes con menos.
Si aspiras a algo es porque sos digna de eso, y no de menos. Conformarte con menos va a adormecer tu atención, y vas a poner tu energía en donde no deberías, dejando pasar las oportunidades donde deberías empeñarte (por no verlas y ocuparte en otra cosa)

Recordá que tu cabeza nada más escucha lo que vos le decís.
Si le decís que tu vida es una mierda, va a mentalizarse para una vida de mierda. Si le decís que nunca vas a lograrlo, sólo va a darte fracasos. Si le decís que sos la puta ama, el éxito ya es tuyo, y la vida te va a mostrar aún más cosas que las que esperabas.

No es algo que te pasa solo a vos.
Miles de personas se cuestionan su vida y elecciones muchas veces a lo largo de esta. Le podríamos echar la culpa al sistema que nos presiona con mandatos y siempre que damos un pasito más lejos de éste, duele. Es normal.

Negrita, sos maravillosa. Aunque no te sientas segura de a dónde vas o quién sos, seguí caminando. En el fondo tuyo está la respuesta, aunque no la manifiestes.


Relajate.

No fuerces.

No apures.

Expandite.

Seguí amando.

Seguí dando.

Sonreí más seguido.

Reite más seguido.

Llorá más seguido.

Expresate más seguido y de mil formas.

Escuchá a tu corazón y a tu intuición más seguido.



Tu vida está en camino.
Estoy muy orgullosa de vos.
Te quiero.

1 comentario: